El ex presidente, el multimillonario, el hombre de la derecha chilena Sebastián Piñera es el vencedor de las elecciones presidenciales. Pero ha logrado mucho menos de lo que anunciaban las encuestas, lo que abre paso a una segunda vuelta muy preocupante para sus intereses el próximo 17 de diciembre.

Piñera se impuso con un 36,65% de los votos, al 99% de las mesas escrutadas, cuando los sondeos le daban más del 40% e incluso la victoria en primera vuelta.

En ese sentido, el giro a la derecha que anunciaban todos los analistas en el vecino país del sur no fue apabullante y radical. Las sorpresas venían del otro lado.

El candidato oficialista de centroizquierda, Alejandro Guillier, que obtuvo 22,69%, veía cómo su liderazgo era amenazado por una sorprendente votación del grupo de izquierda Frente Amplio, con Beatriz Sánchez a la cabeza.

La candidata feminista que apoya el matrimonio igualitario y la igualdad de género alcanzó el 20,27%, muy por encima de los 8,5% que le otorgó, por ejemplo, la encuestadora CEP.

Guillier logró pasar por un mínimo porcentaje, menos de dos puntos, a la segunda vuelta. Pero incluso así, el resultado le permite soñar con una victoria si logra unir todos los votos de la centro izquierda.

Ser acerca al ultra Kast

Piñera, después de obtener el pase a la siguiente vuelta electoral, se mostró confiado de ganar en la segunda vuelta pese a que se quedó con un 36,64%, poco más de dos millones de votos, lo que le perjudica mucho, pues le obliga a ir por urgentes alianzas.

Por eso, de inmediato saludó al ultraderechista José Antonio Kast, que defiende el legado de Pinochet, quien se colocó casi en el 8%. Aunque la suma de ambos está muy lejos de ese 51% que Piñera necesita para ser presidente. Así que tendrá que arañar votos en otros sectores.

La diferencia entre Piñera y Guillier, que las encuestas auguraban por encima de 20 puntos, se quedaba en 14 (36% a 22%). Ante esto, Piñera compareció sonriente: “Hemos ganado en todas las regiones de Chile. Vamos a trabajar con humildad. Saludo a José Antonio Kast”, dijo ya pensando en esos votos conservadores, y remató: “Vamos a defender los valores de la familia y del humanismo cristiano”. Al parecer, se verá forzado a un giro más marcado a la derecha.

(Fuente: La República)

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here