La Policía encontró indicios que apuntan a que existiría una cómplice en el crimen cometido por un menor de edad contra su madre, a quien atacó a cuchillazos. El asesino confeso fue internado por cuatro meses en el reclusorio juvenil de Piura.

El jefe de la División de Investigación Criminal (Divincri), comandante PNP Néstor Martín Pita Herrera, reveló que los peritos forense hallaron un puñado de cabellos de mujer en las manos de la fallecida Blanca Celi Hidalgo, que no corresponden al asesino ni tampoco a su hermano, por lo que se trataría de una mujer, que no es la víctima.

Estos cabellos han sido enviados a Lima para realizar el examen de ADN que determinaría a quién le pertenecen.

Otro de los indicios que hacen presumir a los investigadores que hubo otra persona es que, de los 31 cortes profundos que presenta el cuerpo de la occisa, 21 fueron hechos con la mano izquierda y los demás con la mano derecha.

Además se supo que, de acuerdo a las pericias forenses, la víctima habría sido sujetada de las pantorrillas por una segunda persona mientras que el asesino la atacaba.
Asimismo, el general PNP César Cervantes Cárdenas informó que la madre asesinada y Eisner Chininín fueron denunciados por los otros hermanos por violencia familiar.

Las denuncias se presentaron en el año 2013 y 2015 en la comisaría Los Algarrobos.

Ellos tenían constantes conflictos con los otros cinco hermanos, con los que compartían la vivienda.

Ayer el juzgado de Familia dispuso que el adolescente de 15 años, acusado de parricidio, sea internado por cuatro meses en el Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación Miguel Grau de Piura.

Mientras tanto, su hermano Eisner Chininín, que permanecía detenido, salió en libertad en calidad de citado, tras la confesión de su hermano menor, que indicó ser el autor del crimen.

(Fuente: Correo)

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