(Foto: OEFA)

El presidente del Gremio de Pescadores Artesanales de Cabo Blanco, Carlos Chapilliquén Panta, señaló que el Estado tiene una deuda pendiente con Piura y Tumbes en cuanto a la declaración de la Zona reservada Mar Pacífico Tropical y así combatir la depredación de especies marinas y la explotación de hidrocarburos.

Para los pescadores artesanales la protección del mar es necesaria y urgente. Su producción se ha reducido hasta en un 70 % debido a la depredación por pesca de arrastre. “Antes se pescaba bastante mero, lenguado, jurel, caballa; pero eso ha disminuido”, manifiesta muy preocupado el dirigente pesquero.

A eso se suma los intereses empresariales de explotar hidrocarburos en áreas ubicadas al interior del mar peruano. Pero para los hombres de mar esto no es viable. “El petróleo con la pesca no van”, enfatiza Carlos Chapilliquén.

La III Regata del siglo: “Juntos por el mar tropical peruano”

Ellos esperan que las autoridades valoren la importancia de la pesca artesanal, que permite abastecer las mesas de los peruanos y las peruanas. Por tal motivo están a la expectativa que el Estado apruebe la Zona reservada Mar Pacífico Tropical, un área marítima de 116 mil hectáreas que incluye: la Isla Foca, la caleta El Ñuro, el Banco de Máncora y los arrecifes de Punta Sal.

A eso suma la declaratoria de la pesca artesanal como patrimonio inmaterial cultural de nuestra nación que el Gobierno oficializará el 4 de agosto, valorando las prácticas ancestrales de esta actividad económica.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here